Soy profesional en Educación Inicial, graduada de la UNAE, donde nació mi amor por el desarrollo infantil y la estimulación temprana. Desde mis primeros años de formación entendí lo importante que son los primeros meses de vida, y cómo cada experiencia puede marcar el crecimiento de un bebé.
Mi camino inició trabajando en sala cuna, rodeada de bebés, donde confirmé que esta era mi verdadera vocación. Fue ahí donde descubrí cuánto me apasiona estimular, acompañar y celebrar cada pequeño logro en su desarrollo. Más adelante, trabajé con niños de primero de básica con necesidades especiales, una etapa que me enseñó el valor de la paciencia, el amor incondicional y la importancia de comprender que cada niño tiene su propio ritmo y sus propias necesidades.
Con el tiempo, regresé a trabajar con bebés, pero sentía que quería ir más allá. Inicié un proceso de investigación como parte de mi formación de maestría, profundizando en la estimulación acuática. Descubrí los grandes beneficios que tiene para los bebés: mejora su motricidad, fortalece su desarrollo físico y emocional, y además les brinda momentos de relajación, incluso después de situaciones como las vacunas.
Motivada por estos resultados y por el amor a mi profesión, comencé brindando terapias acuáticas a domicilio. Ver el progreso de cada peque, su tranquilidad en el agua y la felicidad de sus familias, me inspiró a dar un paso más grande: así nació Ola Pekes, un espacio creado con amor, pensado para ofrecer una experiencia única, segura y respetuosa para cada bebé.
Hoy, mi misión es acompañar a cada familia en este hermoso proceso, brindando confianza, cuidado y dedicación en cada sesión.